miércoles, 24 de marzo de 2010

CAMINO DE LA HORCA (Along the Great Divide). 1951. Valoración: 8,25




Un sheriff, de oscuro pasado, tiene que proteger a un anciano, acusado de robar caballos.
Un grupo de vaqueros había intentado licharle.
Inician un viaje en compañía de la hija del anciano.
Durante el viaje se producen constantes fricciones debido al muy distinto carácter entre sheriff y anciano, quien siempre, picajoso, le anda jorobando entre otros motivos, por si puede escaparse.



Un western realmente estimulante, gracias al brío que le otorga la vigorosa dirección de Raoul Walsh.
El argumento, nada original en su punto de partida, sí que tiene algunas novedades en relación al estudio psicológico de los personajes, sobre todo del protagonista. El ¿héroe? del film, que tiene más aristas, recovecos y secretos que la serie "Perdidos" (bueno, sí, he exagerado bastante).
Se trata de una película muy entretenida, con más bien pocos personajes y no demasiadas situaciones, pero que resulta intensa.
Gracias al buen estudio de sus personajes, el espectador se involucra en la acción, no quedando defraudado.
Convence en el fondo y en la forma.
Sin embargo todo esto que estoy diciendo, lo pondría en solfa el protagonista Kirk Douglas (excelente en su papel de sheriff atormentado). Y es que un día, Raoul Walsh, cuando leyó la parte del guión que tocaba rodar en la jornada matutina se confundió y "se comió" unas cuantas páginas. Rodó tan tranquilo y nadie se dió cuenta excepto uno del equipo, que se lo comunicó. Walsh, al oírlo se quedó de una pieza y preguntó:"-Bueno, ¿pero tiene sentido todo?. Al decirle que sí siguió con el plan no rodando lo olvidado.
Esto enfureció sobremanera a Douglas, actor enormemente responsable y metódico, que desde entonces se juró (y cumplió) que jamás volvería a rodar con Walsh.






2 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Sin duda, un Western con mayúsculas. Como casi todos los de Walsh, por otra parte.

Saludos

Víctor Bilbao dijo...

Hola, amigo Quimérico,

Pues sí, efectívamente. Un gran western.

Un cordial saludo.


Víctor