sábado, 22 de mayo de 2010

CHISUM. 1970



Al finalizar la guerra civil americana surgen nuevas fortunas, creadas generalmente por hombres duros y emprendedores.
En Texas, John Chisum, partiendo de la nada, consigue levantar un gran negocio ganadero.
John es conocido como “El Rey del Pecos”, ya que monopoliza las aguas de este río, las cuales distribuye entre los granjeros de la comunidad. Si alguien le quiere robar o quitar de en medio, él será su propia ley.



"¡El último y colosal film de un gigante del cine! (en la época del estreno, claro....)
Sus puños tenían dinamita. Sus revólveres la velocidad del rayo. ¡Chisu! era el hombre más temido a lo largo de todo el Río Pecos"
.

Así rezaba la publicidad del programa de mano del Nuevo Teatro Circo, "refrigerado", allá por septiembre de 1971.


A pesar de ser más falsa que Judas, lo cierto es que es un western muy entretenida. Y es que todo cuanto se cuenta, en realidad sucedió prácticamente todo al revés. El tal Chisum, en la vida real fue un tirano de tomo y lomo, y aquí "un hombre hecho a sí mismo". Por tanto individualista y ejecutor de su Ley, que claro está es la justa. ¡Bueno, bueno, bueno! Vayamos por partes.
En el plano estríctamente cinematográfico, la realización de Andrew Mc.Laglen, aunque falta de imaginación, como en él es costumbre, sí que es viva, ágil, decidida. Todo el rato están sucediendo cosas, por lo que estás atento a cualquier pormenor... aunque resulte increíble, y claramente falso, repito por última vez. Pero eso en el cine es lo de menos, y si no, ver cómo cuenta Hollywood la Historia, sobre todo si es la suya o ha intervenido en ella.




Está basado el film en la historia "Chisum and the Lincon County Cattle War", escrita por Andrew J. Fenady, coautor también del guión y productor de la cinta, por lo que se ve creyó a ciegas en el proyecto.
Ahora mismo no recuerdo si tuvo mucho éxito financiero, pero sí que es una cinta que entretiene de lo lindo, tal es el sentido de la espectacularidad, con francamente conseguidas escenas de acción y toda una pléyade de estupendos intérpretes, la mayoría amigos del protagonista, un todavía resuelto John Wayne, y del padre del director, el añorado Víctor McLaglen.


Lo cierto es que gusta de veras esta peli y todavía recuerdo la balada que se oye en los títulos de crédito iniciales del film, y que podéis oír en las imágenes que he adjuntado de Youtube.
Excelente banda musical de Dominic Frontiere y preciosa fotografía de William H. Clothier.









3 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Pues comparto tu opinión. Licencias históricas aparte, un western con energia y de lo mejorcito del siempre gris McGlaren. Aun así, no llega a ser un gran título.

Víctor Bilbao dijo...

Hola amigo Quimérico,

¿Has estado de viaje o me has abandonado por otro/a? Bueno, en cualquier caso, bienvenido de nuevo
Y sí, tienes toda la razón del mundo.

Un cordial saludo.

Víctor

Quimerico Inquilino dijo...

No, no, jajaja... Todo es cuestión de épocas de trabajo más o menos absorventes. La verdad es que cuando me pongo a visitar mis blogs habituales, quiero hacerlo con toda tranquilidad, para leeros con atención. Y no siempre se puede disponer de ese tiempo.

Un saludo