Se narra el enfrentamiento, siempre dentro de un profundo respeto y amistad, del sheriff Wyatt Earp y de Doc Holllyday, en medio de la disputa contra el clan de los Clanton.
Dicha disputa les llevará a un memorable e inmortal duelo a muerte entre todos sus miembros.

Valores como la amistad, el honor, la valentía, la justicia y/o el perdón, son mostrados en esta interesante cinta, que repasa una vez más en el cine el histórico duelo a muerte en O.K. Corral, entre el mítico Wyatt Earp y su amigo Doc Hollyday, ya muy enfermo, junto a familiares, contra el clan de los Clanton.
En esta ocasión no diremos que es el mejor testimonio de dicho acontecimiento en el cine, pues ya había habido mucho mejores trabajos, como por ejemplo la obra maestra de John Ford "My Darling Clementine", esto es "Pasión de los fuertes". Pero sí creo, al menos en mi opinión, que se trata de una buena película, con muy estimables escenas, intensas y llenas de dramatismo. Un dramatismo pleno de desesperanza, de tristeza vital, como el final, cuando dice lo que dice Doc Hollyday tras haber, prácticamente asesinado a sangre fría, a un chaval del clan contrario.
Frank Perry, su director, logra impactar en las escenas de acción, poniendo el resto en la larga escena del duelo, que queda en la retina del espectador por su maravillosa puesta en escena.

Estupendas interpretaciones, con un dúo protagonista masculino excelente: Stacy Keach, en el papel de Doc, y Harris Yulin, actor veterano que aquí consiguió una de sus mejores interpretaciones. Por su parte, Faye Dunaway está espléndida en su hermosura.
Buena banda sonora de Jimmy Webb y acrisolada fotografía de Enrique Bravo y Gerard Hirschfeld.



